Ciudad de México. En la misa "de las rosas", en el contexto de la conmemoración del 487 aniversario de la aparición, según la fe católica, de la Virgen María en el Tepeyac, el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes pidió por las víctimas de la violencia, la pobreza y la enfermedad.
Al inicio de la celebración eucarística dijo: "al mismo tiempo que damos gracias, no olvidemos pedir por tantos hermanos nuestros que sufren en México y en el mundo a causa de la violencia, de la pobreza y de la enfermedad", pidió consuelo para ellos "y los libre del mal".
Ante los peregrinos, que no dejan de entrar y salir de la Basílica de Guadalupe, el cardenal Aguiar Retes en su homilía resaltó la importancia de actuar como una familia.
"Este es nuestro desafío en este tiempo de cambio de época, de fractura cultural, de búsquedas, de maneras nuevas y sobre todo de una sed de Dios que tienen las nuevas generaciones y que no han podido descubrir el camino para satisfacerla".
Destacó que más allá de las conductas que establecen las leyes, lo que debe mover a la comunidad es el amor como el que se expresa en las familias.
"Las leyes tienen que ser como el extremo que nos ayuda a conducirnos, pero lo que nos tiene que mover es la experiencia de hijos y de hermanos, la familia de Dios a esto es a lo que también presurosa vino María a este cerrito del Tepeyac, eso fue lo que le compartió a Juan Diego, que quería que era este pueblo una expresión de esta misión de la iglesia", dijo.
Añadió que los fieles tienen "la condición de hijos que ya no estamos bajo la ley, ¿qué quiere decir esto?, como sociedad tenemos ya la experiencia de que hay leyes que rigen nuestra conducta pero ¿cuál es nuestra experiencia de familia?, ¿se rigen por leyes?, se rigen por el amor.
"El padre ama a su esposa, la esposa ama a su esposo y en la profundidad de sus hijos el amor es el que va llevando la conducción y el acompañamiento de los hijos, así van caminando. Este es el ideal al que debemos siempre de aspirar, que el proyecto de Dios de la familia se amplíe en los círculos de nuestra acción social, que llegue a los distintos ámbitos de la vida y de la cultura de nuestra sociedad".
En la celebración eucarística también participó el nuncio apostólico en México, Franco Coppola y obispos auxiliares.