Richard Kuklinski, el asesino a sueldo que delató a la mafia italoamericana - La Vanguardia

"En una parte de mi vida maté a la gente por nada. Solo porque alguien me miraba mal lo mataba, acuchillaba, disparaba". La frialdad con la que Richard Kuklinski confesaba el motivo de todos aquellos crímenes se recogió en un documental tras ser condenado a dos cadenas perpetuas. Este asesino a sueldo que comenzó matando por placer, sonreía pletóricamente a medida que su interlocutor iba profundizando sobre los homicidios.

Si falta de empatía para con sus víctimas y la forma en la que decidía asesinarlos le valió el apodo de Iceman (Hombre de Hielo). De hecho, hasta la mafia italoamericana con la familia Gambino a la cabeza, llegó a contratarle por sus servicios. Sin embargo, un buen día este sicario decidió delatarles.

Encubriendo un crimen

Descendiente de inmigrantes polacos, Richard Kuklinski nació en Nueva Jersey (Estados Unidos) el 11 de abril de 1935. La familia vivía en un barrio marginal de las afueras con toda la acritud y violencia que conllevaba la vida en la calle. Eran años durísimos. Las consecuencias del crack financiero de 1929 aún estaban muy presentes. A esto habría que sumarle el carácter del padre, Stanley Kuklinski, un hombre realmente rudo, violento, alcohólico y que maltrataba tanto a su mujer como a sus hijos. Los golpes eran la tónica habitual con que se resolvían los problemas en esa casa.