Los muertos en las carreteras vizcaínas se duplican en un año fatal para los motoristas - El Correo

La seguridad vial ha dado un pequeño paso atrás este año en Euskadi, pero el traspié ha sido mucho más estrepitoso en Bizkaia. En concreto, 16 personas han perdido la vida en las carreteras del territorio, exactamente el doble que en 2017. Se rompe así una racha de dos ejercicios consecutivos con cifras a la baja en cuanto a víctimas mortales, si bien paralelamente se ha reducido el número de accidentes de tráfico. Uno de los datos más negativos que deja el balance es el incremento en la siniestralidad entre los colectivos vulnerables: más de la mitad de los fallecidos eran peatones u ocupantes de motos y bicicletas.

En total, 42 personas han muerto en accidentes registrados en la red viaria vasca, según los datos del Departamento de Seguridad. Se trata de un ligero repunte respecto a 2017, cuando la cifra se quedó en los 39. «Hay que tener en cuenta que las tendencias se deben observar en ciclos de largo recorrido. Pese a ese incremento, la línea es descendente», ha puntualizado Sonia Díaz de Corcuera, directora de Tráfico, en la presentación del balance. No en vano, la fotografía ha cambiado mucho en las últimas dos décadas: en 2000, por ejemplo, fueron 218 muertos.

Por territorios, Bizkaia ha sido el lugar donde más fallecidos se han contabilizado, ya que la cifra final se ha situado en 13 víctimas mortales por cada una de las otras dos provincias. En todo caso, la distribución poblacional y los flujos de tráfico no siempre tienen una relación directa con el balance. Sin ir más lejos, las carreteras vizcaínas registraron menos muertes que Gipuzkoa y Álava en 2017, una situación que este año ha dado la vuelta.

El aumento de los fallecidos contrasta con el descenso de casi un 12% en el número de heridos graves. Aun así, Euskadi siguió registrando una media de 21 accidentes al día en sus carreteras. «Son menos que el año pasado, pero estos datos no pueden ser autocomplacientes. Apostamos por una coordinación entre todos los agentes comprometidos en la seguridad vial y continuaremos realizando programas de prevención, sensibilización y concienciación», ha expuesto Díaz de Corcuera.

El balance de los últimos doce meses es especialmente trágico en lo que se refiere a los ocupantes de vehículos de dos ruedas. 14 motoristas han perdido la vida, seis más que el ejercicio anterior, y una ciclista fue arrollada por un camión en Bilbao. A estos datos, además, hay que sumar a ocho peatones. Este cúmulo hace que los colectivos más vulnerables en la carretera sumen el 55% de las víctimas mortales. Es un dato especialmente revelador, ya que nunca antes habían superado a los conductores y ocupantes del resto de vehículos motorizados. «Estamos viviendo un cambio de modelo con cada vez más medios alternativos. Se usa más la bicicleta en el entorno urbano y los motoristas han salido más a las carreteras al haber un tiempo más seco y soleado», ha explicado la directora de Tráfico.

A 90 en las carreteras secundarias

Una de las novedades del nuevo año en las carreteras será el límite de velocidad a 90 kilómetros por hora en las carreteras secundarias, aprobado en el Consejo de Ministros. A este respecto, Díaz de Corcuera espera que la medida contribuya a reducir la siniestralidad, aunque ha puesto en duda que vaya a tener un efecto directo en los conductores: «Lo que hay que hacer es actuar en la conciencia. El que tiende a correr lo va a hacer igual a 100 que a 90».

De todas formas, la directora de Tráfico ha precisado que la puesta en marcha de la medida, impulsada por la DGT, no va a tener demasiada influencia en la red viaria vasca. Dada la orografía, existen muy pocos tramos que permitan alcanzar los 100 kilómetros por hora. En este sentido, ha informado de que la Diputación de Álava estima que deberá limitar la velocidad en una treintena de tramos, mientras que las instituciones forales de Bizkaia y Gipuzkoa aún se encuentran estudiando su implantación.