Ciudad de México. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió una recomendación al gobierno del estado de México por la violación a los derechos a una vida libre de violencia por maternidad y a la lactancia de una mujer y su hijo recién nacido.
Además, esta recomendación la hizo extensiva a la Comisión de Derechos Humanos de la entidad, pues en la investigación que ella hizo primeramente de la denuncia, ésta careció de perspectiva de género, que la llevó a determinar que no tenía elementos suficientes para acreditar las violaciones en contra de los derechos de la madres y del menor.
De acuerdo a la recomendación 57/2018, resultado de un proceso de impugnación, el 4 de agosto del 2017, una mujer de 28 años, asignada al área de vacunas del Centro de Salud Urbano de Nezahualcóyotl, presentó escrito de queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México por sufrir acoso laboral y vejaciones por personas servidoras públicas de ese Centro, donde recibió agresiones físicas y violencia por su jefa inmediata, las cuales empeoraron cuando la agraviada notificó su embarazo y luego en su periodo de lactancia.
Sin embargo, el organismo local no encontró elementos para determinar violaciones a los derechos humanos, por lo que la quejosa impugnó dicha decisión.
La situación denunciada se agravó durante el período de embarazo, en la sus superiores la obligaban, incluso, a cargar termos de 45 y 100 kilogamos, aun cuando contaba ya con seis meses de gestación, además de realizar labores de limpieza que requería demasiado esfuerzo. Aunado a esto, el trato prácticamente fue de "agresiones verbales, jaloneos y tocamientos en el cuerpo".
La recomendación señala que el día del nacimiento del bebé, la mujer llegó a laborar temprano, sintiéndose mal de salud, con manos y pies hinchados; un médico del Centro de Salud la revisó y le comentó que tenía signos de preeclamsia y que solicitara a sus superiores retirarse al hospital. No obstante, éstos no le permitieron la salida, sino hasta que entregara un informe; después de 3 horas de pedir varias veces el permiso, decidió retirarse por su cuenta al hospital, donde le confirmaron el diagnóstico de preeclamsia y de inmediato le realizaron una cesárea para que ya no corrieran más riesgos ella y su hijo.
Los agravios y violaciones siguieron tras el periodo de maternidad, negándole primeramente su licencia para horario de lactancia, y luego otorgándosela cuatro meses después.
La CNDH pide, entre otras cosas, al gobernador Alfredo del Mazo reparar integralmente el daño ocasionado a la agraviada y su hijo conforme a la Ley General de Víctimas, que incluya compensación económica por concepto de indemnización y presentar las constancias que acrediten su cumplimiento.
Al presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, se le pide que en las quejas que reciba y tramite, en que se desprenda que pueden existir violaciones a los derechos humanos de las mujeres por violencia de género en su contra, y en particular en aquellos casos que se lleven a cabo dentro del ámbito laboral, la Comisión Estatal investigue con perspectiva de género y de acuerdo con lo dispuesto en esta recomendación.